glucosa

La cifra de glucosa en sangre o glucemia es un valor que está sujeto a continuas modificaciones a lo largo del día en cualquier persona, principalmente en función de la ingesta alimenticia y los periodos de ayuno, del ejercicio físico y del
funcionamiento del metabolismo. Dos hormonas segregadas por las células del pancreas, la insulina y el glucagón, se encargan de mantener estas cifras dentro de unos límites normales gracias a su acción.
Mientras que la insulina favorece la eliminación de la glucosa en sangre cuando ésta se eleva, por ejemplo después de la comida, bien colaborando en su quema dentro de la célula o bien favoreciendo su almacenamiento, el glucagón se encarga de que se libere a la sangre desde los depósitos de almacenamiento, cuando estamos ayunando o cuando el organismo por cualquier circunstancia requiere glucosa. No olvidemos que las células utilizan este hidrato de car-
bono como fuente de energía básica y que por tanto la regulación de su presencia en la sangre es muy importante para mantener sus funciones vitales en buen estado.

En las personas sanas, el equilibrio de la glucosa se mantiene regulado en cada momento con este mecanismo doble de control. Así, en ayunas, la glucosa en sangre debe situarse entre 70 y 106 mg/dl como valor normal. Si realizamos la prueba antes de que transcurran dos horas desde que hemos tomado la comida, las cifras pueden ser superiores, ya que aún no hemos dado tiempo a que los mecanismos de control actúen plenamente, lin cualquier caso, unas cifras de glucemia superiores a 200 mg/dl se consideran indicativas de diabetes, se hagan en el momento que se hagan, por lo que las personas que den estos valores deben concienciarse de su situación, visitar al médico y atenerse al tratamiento que éste les ponga. Es, sin embargo, en pacientes diabéticos donde con mas frecuencia se delectan las alteraciones de la glucemia, bien por la propia enfermedad hasta que se diagnostica o bien por fallos en el tratamiento una vez diagnosticada, e incluso por circunstancias que interfieren con el mismo. De forma general, podemos encontrarnos con dos circunstancias relacionadas con el azúcar, como son la hipoglucemia y la hiperglucemia que veremos a continuación.

Los alimentos azucarados pueden hacer que la cifra de glucosa en sangre varíe a lo largo del día, por lo que habrá que tenerlo en cuenta al hacer un análisis.