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Esguinces

Se define así a la lesión producida en una articulación como consecuencia de forzar su margen de movilidad y obligarla a flexionarse o extenderse en demasía. Dado que dicha limitación la imponen los ligamentos articulares, son éstos los que sufren directamente la lesión, al verse cargados con una presión que supera sus límites de resistencia. Son lesiones muy frecuentes del aparato locomotor, aunque en la mayoría de los casos de carácter leve, y localizadas
principalmente en los tobillos, seguidas después por las rodillas. Los esguinces puedes cursar junto con una fractura al mismo tiempo o puede arrancarse parte del hueso donde se inserta el ligamento al forzar éste. In ocasiones la
inflamación y el dolor pueden retardarse hasta finalizar el ejercicio físico o incluso horas después.

Grados de esguinces según la afectación ligamentosa

• Esguince de grado I: se ha producido simplemente una sobrecarga en el ligamento que ha provocado su estiramiento por encima de su longitud normal, por lo que se encuentra dolorido e inflamado. Se puede pisar pero si se fuerza el tobillo, duele.

• Esguince de grado II: parte del ligamento se ha desgarrado sin llegar a romperse, pero ha sangrado y toda la región aparece con un edema inflamatorio considerable. Sólo con pisar ya duele, aunque no se fuerce el paso.

• Esguince de grado III: el ligamento articular se ha roto, lo que además de dolor e inflamación intensa produce una inestabilidad importante de la articulación. Directamente no se puede pisar por el dolor y porque el herido nota que la pierna en este caso se desplaza sola.

Tratamiento

Un esguince que produzca inflamación importante requiere ser valorado por un médico en primera instancia, y más concretamente, por un traumatólogo después si se sospecha rotura, arrancamiento óseo o lesiones asociadas de
la cápsula articular.
La fisioterapia es un recurso magnífico para tratar un esguince, ya que reduce el tiempo de inmovilización de forma importante o incluso lo hace innecesario, favoreciendo así una recuperación mucho más rápida y eficaz. La inmovilización cura el esguince, pero atrofia la musculatura y retarda la recuperación, sin embargo es más asequible poner una escayola o un vendaje que disponer de un fisioterapeuta. Las roturas de ligamentos pueden requerir una
intervención quirúrgica con el fin de reparar o sustituir los mismos y dar estabilidad a la articulación.

Modos de actuación ante un esguince

1- Evitar la sobrecarga de la articulación manteniéndola parada y a ser posible en alto. Utilizar por tanto muletas o cualquier tipo de ayuda para mantenerla en reposo desde el primer momento de la lesión.

2- Aplicar hielo o compresas frías en la zona afecta; pasadas las primeras 24 horas el efecto del hielo es ya escaso. En ningún caso se debe proporcionar calor.

3- Inmovilizar la articulación mediante un vendaje elástico colocándola en una posición ligeramente flexionada, de forma que quede sujeta, pero no excesivamente apretada. El vendaje debe realizarse siempre desde la zona más alejada de la cabeza hacia la más cercana. Los esguinces más graves van a necesitar de una férula o una escayola completa desde el inicio.

4- Mantener reposo sin apoyar ni forzar la articulación hasta que se retire la inmovilización. Hay que mover las
articulaciones más alejadas de la zona inmovilizada (generalmente los dedos) para impedir la atrofia y el hinchazón de las mismas.
Utilizar antiinflamatorios y analgésicos para combatir el dolor que siempre se deriva de este tipo de lesiones.

Originally posted 2014-07-14 08:50:01.

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