tratamientos asma cada vez mas selectivos

Como siempre decimos, la mejor manera de tratar una enfermedad es prevenirla. Por tanto todo individuo que haya manifestado una reacción aguda I un alimento 0 a un fármaco debe siempre tomar muchas precauciones con los mismos, sabiendo además que es posible que la próxima reacción sea aún peor. Además de informar al médico
sobre estos antecedentes, es importante que se lleven anotados siempre encima por si se produce una pérdida de conocimiento. Según la fase en la que se encuentre la reacción procederemos de la siguiente manera:

• Si sólo se manifiestan ronchas o habones con prurito sin ninguna otra complicación se pueden emplear simplemente antihistamínicos como la hidroxieina o la dexclorfeniramina cada seis u ocho horas, o en su defecto, cualquiera que tengamos a mano para la alergia primaveral. Es fundamental hidratar la piel para que pique
menos y evitar las lesiones de rascado; no es aconsejable el empleo de talco ni derivados, ya que lejos de hidratar, resecan aún mas la piel. Pueden utilizarse compresas o gasas con agua fría o con vinagre rebajado
sobre las zonas pruriginosas para calmarlas. También hay que beber mucho líquido, siendo muy útil la leche para este efecto. Si se manifiestan molestias digestivas, puede ser beneficioso el vómito para eliminar el alérgeno que aún no se haya absorbido.

• Si aparecen además zonas edematosas en la boca o en los ojos, junto con el tratamiento anterior puede ser necesaria la administración de corticoides. Estos corticoides pueden tomarse en el domicilio por vía oral si ya se tiene experiencia con reacciones anteriores y no se presentan signos de gravedad. En el resto de los casos será
necesario acudir a un centro sanitario para su administración intramuscular, de acción más rápida. Muchos pacientes alérgicos disponen de metilprednisolona inyectable en casa para estas ocasiones, aunque cual-
quier corticoide puede ser útil. Como alternativa mucho menos eficaz pueden administrase anliinílamatorios si no disponemos de corticoides. Con posterioridad debe acudírse a un centro sanitario.

• Si comienzan a manifestarse signos de dificultad respiratoria y sensación de ahogo es indispensable el traslado inmediato a los servicios de urgencia. Mientras éste se produce, se administrarán los antihistamínicos y corticoides conforme a lo ya mencionado. Si tenemos a mano broncodilatadores como los utilizados para el asma o en los bronquíticos crónicos procederemos a inhalar dos pulsaciones o más con el fin de abrir la vía aérea; si tuviéramos la posibilidad de aplicar oxígeno, también lo realizaremos. Es muy importante investigar en este momento las posibles causas del cuadro para aportar al personal medico la mayor información posible sobre los antecedentes, como alimentos tomados, lugares y actividades realizadas y tratamientos farmacológicos seguidos.

• Si antes de que llegue la ayuda médica observamos que se produce una pérdida de consciencia asociada a un ahogo, debemos comprobar si la victima tiene respiración y pulso y proceder a la reanimación básica.