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Traumatismos oculares

Ya que se dan con mayor frecuencia, nos vamos a referir a tres tipos concretos de lesiones en cuanto a traumatismos oculares:

Erosión corneal: el daño directo sobre la córnea puede producir dolor en el ojo, lagrimeo, enrojecimiento y fotofobia o molestia a la luz. Se debe lavar el ojo con abundante suero o en su delecto agua fresca; si no
mejoran las molestias o se sospecha infección, habrá que acudir al médico, que pautará colirios antibióticos y analgésicos. Las producidas por las uñas, muy frecuentes, tienen gran facilidad para reactivarse de nuevo con el tiempo.

Cuerpos extraños corneales: consiste en la presencia de objetos entre la córnea y el párpado, lo que produce sensación como de arena en el ojo, lagrimeo y visión borrosa. Si con el lavado normal del ojo no se puede extraer el objeto, será necesario acudir al oftalmólogo. Si ha producido lesión o tiene aspecto infeccioso se aplicará un colirio antibiótico y puede que se ocluya el ojo durante 24 horas.

Quemaduras corneales: los ácidos o bases químicas pueden producir lesiones por el contacto con el ojo. De forma inmediata hay que lavar el ojo con suero o agua a chorro; si aparece escozor o inyección sanguínea de la córnea es imprescindible la asistencia del especialista.

Originally posted 2014-07-14 09:17:53.

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